Las 10 claves de la conducción eficiente

En España, el sector transporte es el que presenta un mayor consumo, sumando un 42% de la energía final consumida en el país. Este sector es, asimismo responsable de más del 60% del petróleo consumido y de un 30% de las emisiones totales de CO2. Dentro del sector transporte, el vehículo turismo tiene especial relevancia al totalizar el 15% de toda la energía final consumida en España.

La conducción eficiente es un nuevo estilo de conducción basado en una serie de nuevas y sencillas técnicas, cuya aplicación (en vehículos de inyección) conlleva:

  • Ahorros de carburante del orden del 15%
  • Reducción de las emisiones de CO2 del 15%
  • Reducción de contaminación ambiental
  • Reducción de contaminación acústica (un coche a 4000 r/min hace el mismo ruido que 32 coches a 2000 r/min).
  • Aumento del confort en el vehículo
  • Ahorro en costes de mantenimiento del vehículo (sistema de frenado, embrague, caja de cambios…)
  • Aumento de la seguridad en la conducción.

Desde este post queremos  ofrecer una serie de recomendaciones para hacer la conducción diaria lo más barata posible, así como reduciendo las emisiones de CO2 y realizando una conducción más segura y con más confort.

1.- Arranque y puesta en marcha:

  • Arrancar el motor sin pisar el acelerador.
  • En los motores de gasolina iniciar la marcha inmediatamente después del arranque.
  • En los motores diesel, esperar unos segundos antes de comenzar la marcha.

2.- Primera marcha:

  • Usarla sólo para el inicio de la marcha; cambiar a 2ª a los 2 segundos o 6 metros aproximadamente.

3.- Aceleración y cambios de marchas:

  • Según las revoluciones:
    • En los motores de gasolina: entre las 2.000 y 2.500 r/min
    • En los motores diesel: entre las 1.500 y 2.000 r/min
    • Según la velocidad:
      • a 2ª marcha: a los 2 segundos o 6m
      • a 3ª marcha: a partir de unos 30 km/h
      • a 4ª marcha: a partir de unos 40 km/h
      • a 5ª marcha: por encima de unos 50 km/h
    • Acelere tras la realización del cambio.

4.- Utilización de las marchas:

  • Circular lo más posible en las marchas más largas y a bajas revoluciones.
  • Es preferible circular en marchas largas con el acelerador pisado en mayor medida que en marchas cortas con el acelerador menos pisado.
  • En ciudad, siempre que sea posible, utilizar la 4ª y 5ª marcha.
  • El coche consume menos en las marchas largas y a bajas revoluciones. Por ejemplo, un coche de pequeña cilindrada (1,2 litros), circulando a una velocidad de 60 km/h.
  • En 3ª marcha, consume 7,1 litros de gasolina,
  • En 4ª, 6,3 litros (un 11% menos),
  • En 5ª, sólo 6 litros (un 15% menos).

5.- Velocidad de circulación:

  • Mantenerla lo más uniforme posible; buscar fluidez en la circulación, evitando los frenazos, aceleraciones y cambios de marchas innecesarios.
  • Moderarla: el consumo de carburante aumenta en función de la velocidad elevada al cuadrado. Un aumento de velocidad del 20% (pasar por ejemplo de 100 a 120 km/h), significa un aumento del 44% en el consumo (de 8l/100 km a 11,5l/100 km).

6.- Deceleración:

  • Levantar el pie del acelerador y dejar rodar el vehículo con la marcha engranada en ese instante.
  • Frenar de forma suave con el pedal del freno.
  • Reducir de marcha lo más tarde posible, con especial atención en las bajadas.

7.- Detención:

  • Siempre que la velocidad y el espacio lo permitan, detener el coche sin reducir previamente de marcha.

8.- Paradas:

  • En paradas prolongadas (por encima de 60 segundos), es recomendable apagar el motor.

9.- Anticipación y previsión:

  • Conducir siempre con una adecuada distancia de seguridad y un amplio campo de visión que permita ver 2 ó 3 vehículos por delante.
  • En el momento en que se detecte un obstáculo o una reducción de la velocidad de circulación en la vía, levantar el pie del acelerador para anticipar las siguientes maniobras.

10.- Seguridad:

  • En la mayoría de las situaciones, aplicar las reglas de la conducción eficiente contribuye al aumento de la seguridad vial.
  • Pero obviamente existen circunstancias que requieren acciones específicas distintas, para que la seguridad no se vea afectada.

Además ¡Circulando en cualquier marcha, sin pisar el acelerador, y por encima de 1.500 r/min, o unos 20 km/h, el consumo es nulo!